Publicaciones para Poémame
Mi herida: un pozo árido
donde el dolor se hunde, sin eco.
No brota sangre:
solo sombras que se alargan
y envuelven a quien se inclina.
Hoy acerqué el oído al fondo.
Y habló.
Una voz dijo mi nombre de niño.
Otra confesó lo que no he perdonado.
Y otra dijo: cuándo volverás.
Mi herida es un hueco que nadie llena.
Y, en su vacío,
también soy dios,
—también soy el que escucha.
De trapo
Me pone a elegir
entre la soga
y el precipicio.
La soga cede.
El abismo no tiene fondo.
Soy de trapo.
Me lanza contra la pared.
Caigo.
No me rompo.
Su madre lo llama.
El hilo de mi brazo
se queda en su mano.
Desde el suelo
miro la puerta
por donde se va
el niño
Simple
Hay sol.
Lo sientes.
Tienes hilo.
Duele hoy.
Mañana cose.
Sigues de trapo.
