martes, 26 de mayo de 2026

 


Alas para un vuelo cáustico

 

Aferrado al mundo que me ha tocado vivir, voy. Agarrado a tus abrazos y a tus pequeñas caricias insobornables.

 

Avanzo enriquecido por el dulce sabor de tus entrañas y distingo en mí el noble azotar del aleteo denso y hermoso de mi ignorancia.

 

Bendita ignorancia la mía.

 

Ignorancia que ilumina mis pasos y consagra mis madrugadas. Ignorancia ardiente como luciérnaga en el día, como antorcha encerrada y derretida.

 

¿Qué sería de mí sin la nobleza de mi ignorancia? ¿Qué haría en mis despertares si no tuviera alas para emprender el vuelo?

 

Nada más permanecería que el tedio y la soberbia de creer comprendido el mundo.

 

Por eso reconozco mi osadía al decirlo de pie y con el rostro de frente ante la cascada que cae desde la montaña.

 

Sé que lleno mis labios de asombro ante esta tromba de verdades que deslizan sobre mi piel.

 

Y aun así, prefiero avanzar como un sonriente ignorante de las cosas.

 

Porque quizá mis alas nacieron precisamente allí:

 

en aquello que jamás terminaré de comprender.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Poema que no necesita recompensa porque es dedicado al aire que respiro

 Poema que no necesita recompensa, porque es dedicado al aire que respiro  Se fue.  No hizo ruido.  Cerró la puerta desde afuera. El centine...